Castilla-La Mancha impulsa en Europa una transición hacia la energía limpia con precios justos para los ciudadanos
Castilla-La Mancha se posiciona como una de las regiones españolas más comprometidas con la transición energética justa en el ámbito europeo. Durante su participación en Bruselas, representantes de la comunidad autónoma defendieron la necesidad de avanzar hacia un modelo energético más sostenible y accesible para la ciudadanía, abogando por una energía limpia y asequible como derecho fundamental.
Un modelo energético sostenible y equitativo
Desde el Gobierno castellano-manchego, se ha reiterado la importancia de que la transformación del sistema energético no solo tenga en cuenta criterios medioambientales, sino también sociales y económicos. Es decir, energía limpia con precios justos.
La inclusión social en el proceso de descarbonización se ve como un elemento clave para garantizar el éxito del modelo energético futuro, donde ningún ciudadano quede fuera debido a altos costes o falta de acceso.
Castilla-La Mancha, referente en energías renovables
Gracias a su ubicación geográfica y políticas activas de fomento de las energías limpias, Castilla-La Mancha se ha convertido en una de las regiones líderes en la generación de energía solar, eólica y fotovoltaica. Esto refuerza su papel en los debates sobre la transición energética en Europa.
Principales medidas impulsadas por Castilla-La Mancha
- Inversiones en energías renovables: proyectos públicos y privados centrados en solar y eólica.
- Apoyo a la eficiencia energética: programas de ayuda para viviendas, industrias y administraciones.
- Fomento del autoconsumo: instalación de paneles solares en hogares y edificios públicos.
- Reducción de la pobreza energética: estrategias para garantizar que todos los ciudadanos puedan acceder a la energía.
Una visión europea para una energía justa
La representación de Castilla-La Mancha en Europa refuerza el mensaje de que la transición energética debe ser inclusiva. No basta con reducir las emisiones; es imprescindible que los precios de la energía sean justos y sigan protegidos de la volatilidad de los mercados internacionales.
Además, la región insiste en que esta transformación debe ser vista como una oportunidad de generación de empleo verde y sostenibilidad para el medio rural, elemento clave en la economía manchega.
Conclusión
Castilla-La Mancha está liderando con firmeza la apuesta por una energía limpia, justa y sostenible en Europa. Su compromiso con el medio ambiente, sumado a la defensa de los intereses sociales y económicos de sus ciudadanos, la convierten en un ejemplo a seguir en el proceso de descarbonización a nivel comunitario.
Con iniciativas sólidas y una visión clara, busca asegurarse de que la energía del futuro sea un derecho garantizado para todos y no un privilegio para unos pocos.






















